Descripción

Bienvenidos a mi subconsciente. Por favor, no toquen nada y recomiendo husmear con cuidado, mis demonios andan sueltos.

viernes, 29 de mayo de 2015

"~El cuento número trece~ de Diane Setterfield"




Imagina que trabajas al lado de tu padre en su enorme librería repleta de antiguos clásicos que te regocijas de leer las veces que te place. Tu vida son los libros clásicos y las reseñas que escribes acerca de autores, que quizá vivieron hace más de un siglo, que se han olvidado, pero que te habría encantado conocer. 
Imagina que llegas a casa un día y encuentras que hay correo para ti, has recibido un sobre con una extensa carta dentro de él. Cuando lees el contenido te das cuenta de que la afamadísima escritora de tu época, Vida Winter, conocida por su particular manía de inventarse una historia diferente cada vez que se le pregunta sobre su vida detrás de la literatura, esta pidiéndote que seas tú quien redacte su biografía, que está dispuesta a contarte toda la verdad acerca de su escondida vida secreta. ¿Qué harías?¿Le das el beneficio de la duda y aceptas o simplemente la rechazas porque tú sólo escribes biografías sobre personas que vivieron hace siglos y sólo lees clásico? Si tu respuestas es aceptar, eres como Margaret Lea.






El cuento número trece llegó a mis manos casi por su propia cuenta. Encontré la imagen anterior y me atrapó de inmediato. Conseguirlo fue demasiado sencillo, por eso digo que fue él quien me encontró a mí en un momento en el que mi realidad necesitaba pasar al segundo plano por unas horas. Leerlo fue una de las mejores experiencias que he tenido al leer un libro. Me atrapó desde mucho antes de empezar a leer la trama, desde el título, desde la segunda página después de las dedicatorias. Gocé con cada enunciado e hizo erizar mi piel y mis vellos en más de una ocasión. 

¿Qué es lo que vas a encontrar dentro de sus páginas?
Después de que la carta hubiera llegado a manos de Margaret, ella indagó todo cuanto pudo acerca de esta tal, Vida Winter y se encontró leyendo sus libros descubriendo en ellos a una escritora mordaz, astuta, de narraciones ásperas y duras, pero cautivadoras y emocionantes, hasta que se topó con un ejemplar descontinuado hacia mucho tiempo "Trece cuentos de cambio y desesperación" título que fue cambiado a causa de una sencilla razón, no había cuento número trece, así que el título se cambió sin decir más. 

¿Qué pasó con el cuento número trece? ¿Por qué me eligió a mí para escribir su biografía?Esas son las interrogantes que Margaret está decida a resolver cuando accede a reportar la biografía de una mujer acérrima como la señorita Winter. 

Pronto, ella se ve inmersa en un mundo completamente ajeno al suyo, embelesada en la intrigante historia que la autora está administrándole, calmando ambos dolores mientras la relata. De la mano de Vida Winter ella conoce un lugar llamado Angelfield, a un tal Charlie y a una hermosa mujer llamada Isabelle, conoce a un ama de llaves y a un jardinero que son fieles a los acaudalados señores Angelfield, pero lo más importante, ella conoce a un par de gemelas hermosas y a un fantasma.



¿Crees en los fantasmas? Espero que sí.


Vida creció en una casa embrujada, llena de fantasmas que la seguían a menudo, sin más ayuda que una gemela, un ama de llaves, un jardinero y todo su ingenio. 
"Cuando nací, yo no era más que un argumento secundario" declaró ante Margaret al principio de la narración. 
Muchas personas habitaron Angelfield, las personas entraron y salieron aún más rápido, no todos con vida desgraciadamente, hasta que al final la misma señorita Winter fue forzada a irse a causa de un incendio que le quitó todo cuando tenía dieciséis, perdió a su otra mitad ese día. ¿Qué es lo que ha hecho con su vida desde entonces hasta ahora que está a punto de morir? Es una respuesta que encontrarás si decides posar tus ojos y tu mente en un libro entretenido como lo es "El cuento número trece".

Mientras leía la historia reencarné en Margaret Lea y la viví tan de cerca que hasta yo me sentía incompleta y sin una gemela que nunca tuve cuando terminé de leer. Yo podía oler lo que Vida narraba, sentir el vértigo que Margaret había experimentado cuando algo la asustó dentro de la enorme y deshabitada ruina que antes había sido Angelfield, escuchar con los oídos de "La ama" y sentir el dolor en las muñecas de Isabelle a causa de las heridas infligidas por Charlie. Me convertí en otro de los fantasmas que olisqueaba dentro de la mansión y me sentí extasiada por hacerlo, lo haría mil veces si pudiera.

Es un libro de suspenso con un poco de psicología porque, he de decirlo, ni Charlie, ni Isabelle estaban bien, estos hermanos tenían un comportamiento extraño y peculiar. Eran dueños de un sadismo puro e incomprendido que sin duda fue heredado a las gemelas por parte de Isabelle, su madre, mismo que fue causante de una variedad de sinsabores para Angelfield. 

Lo recomiendo por su atrayente trama y por su elaborada narración que te deja feliz y emocionado desde que comienzas a leerlo. El lenguaje que Diane Setterfield  utiliza para narrar ha sido de mi total agrado y he pensado en considerarla como una Jane Austen moderna que escribe suspenso, no tengo nada en contra de las románticas obras de Austen (al contrario), pero la idea intriga, ¿no?

Prepárate para que tu piel se erice y para experimentar confusión, asombro, ira, miedo e incluso la más pura de las compasiones, para deleitar tus ojos con el secreto que hay detrás de ese cuento número trece jamás contado que se presentará ante tus ojos casi hasta el final de la trama. Invito a que, como yo, te vuelvas uno de los fantasmas de Angelfield y recorras cada recoveco dentro de él, doy mi palabra de que no vas a arrepentirte y una vez ahí, buena suerte para salir. 



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