Tú no eres como todos los demás, no.
No te confundas.
Los demás ha ido y venido, antes y después de ti. Tu vibras cerca de mí todo el tiempo.
Los demás me han besado los labios, han tocado mi cuerpo, pero tú has besado mi alma, tocado mi ser.
Los demás conocen mi superficie, se enamoran de lo bueno, de lo que está bien, de mi sonrisa en mis mejores días. Tú conoces todo de mí, mis partes locas, mis momentos de melancolía, mi sonrisa falsa y torcida. Soportas a mis demonios y a sus iras, has estado ahí.
A menudo le hablo a las personas de ti, y con a menudo me refiero a siempre. Las personas creen que se trata de algo obsesivo, de una costumbre, pero no es así. No es así como funcionan las cosas entre tú y yo.
Cuando yo digo te quiero, lo digo con un brillo en los ojos, con un atisbo de esperanza entre mis púpilas. Cuando digo te quiero también estoy diciendo que te respeto a ti y a tu libertad, que amo tus alas y que las besaría si tuviera la oportunidad. También digo te quiero sin decir te quiero, con pequeñas acciones a través de preguntas casuales, es bueno saber que hablamos el mismo idioma, que sabes lo que quiero decir en todo momento.
Cuando digo te quiero, no me refiero sólo al ahora, es un te quise y te querré, no digo que siempre porque soy efímera al igual que tú.
Pero lo que te quiero sí significa, entre otras cosas, es que eres una constante hermosa en mi vida, una entre muchas variables que se ha quedado para endulzarme esta ecuación que todos osan llamar vida.
Te quiero significa, entre otras cosas, vuela conmigo, te comparto mi cielo para que volemos libres, pero juntos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario